Aprendiendo a navegar por Internet: Cómo seleccionar y comprobar la veracidad de la información que encontramos en Internet. ¡Evita la desinformación!

  • Tenemos en la actualidad infinidad de recursos para acceder a informaciones de todo tipo. Saber gestionar las fuentes, los contenidos y la veracidad requiere de herramientas y conocimientos.
  • Evitar la desinformación es posible si sabes cómo. En este artículo vemos algunas herramientas que debes aplicar para seleccionar información de calidad. 

Diderot y D'Alembert llevaron a cabo en el siglo XVIII una enorme obra: la edición de una enciclopedia que reunía el conocimiento y saber de la época. No había entonces lugar a dudas. La enciclopedia se convirtió en el evangelio del conocimiento. La recopilación de información siguió su cauce, el conocimiento se diversificó y las fuentes de información se multiplicaron. En muchos hogares la enciclopedia Larousse ocupó durante años un lugar destacado de la casa y era el espacio de referencia donde acudir a solventar dudas o ampliar conocimientos sobre cualquier tema. Un paso más allá fue la enciclopedia Encarta, un mar de conocimientos digitalizados que nació en los 90 al amparo de las primera computadoras. Hasta aquí buscar información era un proceso para el que se contaba con pocas fuentes, al menos para el ciudadano medio: alguna enciclopedia, medios de comunicación y algún conocido experto que pudiera resolvernos dudas de su área de especialización.

Sin embargo, la eclosión de Internet trajo un mar infinito de información sobre cualquier tema requerido. Todo está en Internet. Pero el todo incluye ruido, desinformación, noticias falsas (las famosas fake news) y orientaciones poco fiables o poco científicas de los contenidos. Ante esta deformación de las informaciones que campan a sus anchas en el mundo web, es necesario dotarse de las herramientas, de los conocimientos y de las habilidades necesarias para saber discernir qué información es relevante y cuál no, con qué fuentes trabajar y cómo evitar la desinformación.

En este artículo del blog del Centro de Desarrollo de Competencias Digitales, Bilib, hablamos de las competencias digitales, una clasificación que puso en marcha la Unión Europea para establecer 21 habilidades básicas en la actual sociedad de la información para el manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Entre esas competencias destacan la búsqueda y el filtrado de información y su evaluación. Ante la ingente masa de información que manejamos y a la que tenemos acceso en un solo click, el usuario adaptado a las TIC e integrado en la sociedad de la información debe saber buscar información de manera crítica, encontrar información relevante, seleccionar recursos eficazmente y gestionar varias fuentes. Se entiende que el ciudadano digital debe saber recabar, procesas, comprender y evaluar información con criterio. Sin embargo, esta competencia no siempre se tiene adquirida. En este artículo vamos a aprender a aprender a buscar, filtrar y evaluar información para evitar la desinformación.

Información relevante

En el universo de Internet las fuentes son múltiples y podemos encontrar tantas fuentes como usuarios navegan en la web. Ante esta oferta, hay que saber discernir y separar fuentes prestigiosas de aquellas que carecen de respaldo. Ante una necesidad de información, es conveniente recurrir a sitios y portales con respaldo institucional y científico, basado en datos fidedignos y que carezcan de interpretación de los datos. Para ciertas informaciones, es conveniente acudir a las fuentes originales y primarias y al dato bruto, lejos de interpretaciones que puedan estar sesgadas. Por ejemplo, para datos demográficos en España, en la web del Instituto Nacional de Estadística, https://www.ine.es/, puedes acceder a datos e información de gran relevancia.

Fuentes fiables

A veces llegamos a páginas y no sabemos quién está detrás o cuáles son sus intenciones. Por eso es imprescindible que naveguemos por las pestañas que tiene toda web donde se explica quiénes son, cuáles son sus objetivos y misiones y así conocer quién escribe y para qué. Si queremos llegar a fuentes fiables, siempre es interesante recurrir a universidades, centros de investigación o instituciones. Son de interés comunidades científicas, asociaciones de profesionales o empresarios con reconocimiento y asentadas de las que poder extraer la información que necesitamos. Muchos de estos organismos cuentan con estudios o publicaciones de gran interés.

A la hora de identificar la fiabilidad de la fuente, podemos encontrar pistas en la misma URL. La extensión de la web orienta sobre quién está detrás de la página. Por ejemplo, la extensión .edu hace referencia a entidades académicas, la extensión .org a organizaciones sin ánimo de lucro. Lo más habitual es encontrar la extensión .es o .com, que no significa que debamos descartar como fuentes fiables, sino que debemos profundizar en sus intereses y en sus objetivos.

Credibilidad

Conocer la credibilidad de una fuente no siempre es fácil y a veces podemos caer en las redes de la desinformación, de la subjetividad y de la interpretación malintencionada de los datos. Aunque no hay fórmula mágica para determinar qué información es o no creíble, hay una serie de consejos que pueden ser indicadores sobre su nivel de credibilidad. La fecha de la publicación, el nombre de quién la realiza o el dato o la cita de autores o expertos pueden servirnos de guía. Saber 'quién habla', es decir, quién está detrás de la información es fundamental y da más valor frente a aquellas informaciones anónimas. El responsable del contenido, quién escribe, debe estar identificado correctamente.

En este punto hay que tener en cuenta el tiempo de la publicación, especialmente cuando se requiere cierta actualidad. Si necesitamos datos recientes o información sobre ámbitos de la realidad que avanzan a gran velocidad, debemos huir de publicaciones que tengan más de un año. Sin embargo, determinados tipos de contenidos no pierden vigencia a pesar del paso del tiempo.

Otro aspecto al que hay que atender para dotar de credibilidad lo que encontramos en Internet es la citación de las fuentes. Un buen contenido, creíble y de calidad, recurre a la citación de las fuentes consultadas para la elaboración de dicho contenido. Es una manera de facilitar al lector las fuentes primarias en las que el autor se ha basado para elaborar el contenido.

Fuentes de las que hay que alejarse

Es imposible hacer una lista de espacios web y de tipos de informaciones que pueden desinformar más que informar. Pero sí hay que estar alerta y huir de foros y lugares donde se opina libremente, sin apenas control, donde la información queda relegada a un segundo plano y la opinión a veces infundada gana terreno. Son sitios web donde cualquiera puede opinar de cualquier tema, sin tapujos ni fundamentos sólidos que avalen la calidad de lo que dicen. Es el caso también de los blogs u otros sitios personales, que son espacios con marcado carácter subjetivo, basado en la opinión. Ni que decir tiene que las redes sociales se han erigido en el espacio donde se mueve a sus anchas informaciones sin autoría, sin control, sin respaldo y donde navegan cómodamente 'fake news' o noticias falsas.

A pesar de que esos espacios deben ser analizados y tratados con cautela, también pueden ser de utilidad siempre que se cumplan una serie de requisitos, como conocer quién habla, si es una fuente fiable o una autoridad en su ámbito y si aporta datos, fuentes y conocimiento con valor.

Objetividad

Lo más objetivo es reconocer la subjetividad. Y es que toda información tiene cierto sesgo, es inevitable. Las ideas, el contexto y la carga que trae el autor se ven reflejados en la información. Para determinar la objetividad podemos examinar el número de fuentes empleadas, si se confrontan diversos puntos de vista sobre una misma realidad y si existen o no contradicciones en la información, ausencia de citas o enlaces y referencias a otras informaciones.

Tener competencias para determinar la calidad de la información que manejamos en Internet es una herramienta básica para sacar rendimiento a las posibilidades formativas e informativas que nos ofrece el mundo web. Se trata de una competencia digital básica, pero no la única. Si quieres potenciar tu perfil digital y desarrollar tus competencias y habilidades digitales, en el Centro de Desarrollo de Competencias Digitales, Bilib, te ofrecemos la formación y herramientas que necesitas para ello. Nuestra oferta formativa es amplia. Contamos con cursos online y webinars, así como talleres y cursos presenciales, totalmente gratuitos. Te proponemos este curso sobre Alfabetización Digital, al que puedes inscribirte en este link. Puedes navegar por nuestra web para descubrir la oferta formativa que tienes disponible, a través de cursos online, para hacer desde casa y a tu ritmo, cursos presenciales, que se desarrollan durante todo el año en diferentes puntos de las cinco provincias de la región manchega, o webinars, píldoras formativas online breves para adentrarte en el mundo TIC y ampliar y desarrollar competencias digitales. Además, cuentas con un espacio, Plataforma Formados, donde tienes acceso a todas las formaciones, de distinta temática y adaptada a todos los niveles y perfiles.

Junto a esta labor formativa, en Bilib encuentras un espacio para emprendedores que quieran mejorar el perfil tecnológico del negocio. Tienes a la mano un servicio gratuito de Diagnóstico Tecnológico que te permitirá conocer nivel tecnológico de tu organización y poder mejorar a través de las TIC. Además, nuestra Red de Asesores Tecnológicos te asesora para que tu negocio avance de la mano de las TIC y pueda mejorar su proceso de digitalización. Puedes recibir asesoramiento tecnológico gratuito. En el Directorio de Proveedores TIC donde puedes encontrar otras empresas o proveedores de Castilla-La Mancha que ofrecen los servicios tecnológicos que pueda necesitar tu negocio.

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